me puse a dieta
el domingo al medirme unas blusas que saqué, noté con horror ciertos depósitos de grasa que antes no estaban.
por eso me fui a comprar un cereal de esos que saben a papel y unos litros de leche light. así como pollo y pimientos rojos, entre otras cosillas. mientras hacía mis compras en ese súper al que casi no voy, noté una cantidad bastante elevada de personas del centro/sur del país. me choca su acento, su manera de hablar y sus ojos saltones y escasa estatura me parecen de lo más feo... me leí racista? pues ni modo!!
mientras veía unos tés, uno de ésos especímenes dijo algo; como no entendí le dije "qué..?" y contesto que "nada".
después, cuando comparaba los precios de los cereales (que por cierto están bien pinches caros) sentí que alguien me miraba, pero no hice caso. a un lado de mí, pasó el especímen antes mencionado. cuando me dirigía a pagar, otra vez se me atravesó, pero entonces me preguntó
-"me puede decir su nombreee?" <----con ese tonito cantado horrible ¬¬ acompañado de una mirada lasciva.
y yo así -"qué??!"<---con el tajante tono que siempre uso y mi gesto de ceño fruncido ñ_ñ
-"su nombre... estee... sííí..."
no respondí. me fui caminando hacia el lado contrario.
qué desagradable!
no sé si sea porque estoy a dieta, pero se me antoja comer una cantidad impresionante de estupideces. ahora no hice trampa.
voy a comer mi cereal de cartón =)



******************
•La mal’hora
Lucrecia Morgana dijo
jo jo jo las dietas son horribles.todo se te antoja jajajaja..........te lo digo yo que vivo una dieta eterna jajaja
8 Marzo 2008 | 11:01 PM