imaginen esta escena:
16 de septiembre en la madrugada, un bulevar en la capital de una de las 31 provincias de Mèxico, durante la luz roja de un semáforo; fila de autos haciendo alto, en uno de los carriles de enmedio,un automóvil pequeño, de color gris, conducido por una mujer en sus primeros 20; en el asiento del copiloto, un joven no mucho mayor que la conductora, con la mirada torva, perdida en un punto inexistente. en el asiento trasero, tres señoritas aproximadamente de la misma edad que las otras dos personas antes mencionadas. Llevan música hip-hop y r&b (la favorita de la conductora)a volumen casi bajo.
de repente, por la ventana trasera del lado del pasajero, emerge la mitad del cuerpo de una joven, -cabello corto, blusa de tirantes- moviendo sus manos, tratando en vano de mantener su precario equilibrio al momento que expulsa líquido por su boca. espasmos incontrolables le llegan desde su estòmago. A veces introduce su mano derecha a la boca para facilitar el vómito. con la mano izquierda se sostiene alejàndose un poco del auto, para no ensuciar. unos auntos atrás, se escuchan voces femeninas gritando "qué ascooo, cochina, guácala, está vomitando".
dentro del auto gris, el chico del asiento del copiloto, parece no darse cuenta de nada. Las otras dos chicas que van en el asiento trasero, con tono de evidente sorpresa le dicen a la condutora que se pare. ella les avisa que no puede. no se puede brincar los carros (sic).
la joven que vomita, sólo atina a hacer señas obscenas dirigidas a las voces femeninas de dos carros atrás. Siente que todo le da vueltas. Al cambiar a luz verde el semáforo, el auto gris se orilla lo más pronto posible. Lentamente, mientras la chica que vomitaba ha terminado de vaciar sus entrañas, introduce su cuerpo de nuevo al auto. ya están cerca de su casa. le preguntan que si cómo está y ella dice que bien. todo le da vueltas. Nunca abrió la puerta porque no se puede. no funciona.


a la mañana siguiente despierto con una sed de los mil demonios,me veo en el espejo hecha pedazos. aun traigo la blusa de tirantes y mi cabello corto está hecho un desastre.
vacío mi bolsa y encuentro6 de esos arillos que tienen las latas (de cerveza) para abrirse. Y eso que las corcholatas de las medias las dejé en la mesa del bar...