¿Qué soy para tÃ, mi amor? ...perdona, sé que he perdido el derecho de llamarte asÃ, no lo volveré a hacer, pero dime ¿qué soy? quizá soy el recuerdo casi borrado de alguien que estuvo ahÃ, pero lo has apartado con tanta fuerza, que ya no se puede ni ver. Tal vez, soy el ruido inaudible que te despierta en la madrugada, o ¿ya no soy ni un sonido triste al caer la tarde mientras muere el dÃa? ¿soy acaso el invisible fantasma que con sus tenues ruidos te perturba por las noches?
Te ofrecà mi alma, mi mente, mis ideales, incluso mi cuerpo, te regalé mi vida y todo lo despreciaste; lo abandonaste a su suerte no te importo dónde. No conforme con eso, quisiste pasar por encima de todo, para aplastarlo como insecto y asegurarte de que estuviera muerto, para que ya no molestara más.
Pero no murió. Quedó solo, agonizando; quemándose bajo el inclemente sol del mediodÃa veraniego.
Pisoteaste el regalo más preciado que te he hecho... Pero, ¿sabes algo? aún está ahÃ. Lo puedes levantar, sà tú quieres, quitarle la mugre y abrazarlo fuerte para curar sus heridas, mientras le dices que todavÃa sientes amor por mà y que hay una nueva oportunidad para nosotros...

Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados