Estos días he tratado de portarme indiferente con él. Lo he hecho; es fácil, ni siquiera estamos en la misma ciudad.
Nunca estoy en el msn, iniciosesión y me alejo de la computadora; pero ni yo misma sé realmente qué pretendo con ésto. Según yo, es terapia de olvido, pero según mi otra yo, no quiero olvidar nada.
No sé que quiero. Quiero olvidarlo, pero me encanta recordar. Estoy aquí para no verlo, pero lo quiero ver. Da igual, no creo que a él le importe.
Hace rato, mientras ociosamente cambiaba de canales la televisión, ví que estaban pasando la película Amar te duele. Ya falataba poco para que terminara y me quedé viéndola. Me encanta esa película, aunque muchos opinen que es un churro, para mí es... no sé qué es pero me gusta. Recuerdo cuando la ví por primera vez: noviembre del 2003, vhs, mi cuarto amarillo. La segunda vez la ví con mi mamá y fue cuando le dije que andaba con él.
Recordé eso último al ver la película y unas lágrimitas perdidas se asomaron por mis ojos. Hacía tiempo que no lloraba por causa de él... mientras tanto, estoy aquí, a la 1:11am; sentada frente a la computadora con el cabello hecho un desastre, descalza y en ropa de dormir; pensando en él, imaginando qué hace en este momento.