Ahora
ahora él y yo seremos hermanos. unidos por un falso y endeble vínculo de unicel.
Lo vi el sábado. muy de cerca; hablamos. Pero el alcohol estropea las cosas. Dijimos incoherencias. la única verdad es que no volveremos. Me siento extraña. Triste no, meláncolica tal vez.
Estuvimos demasiado cerca; tan cerca no debimos estar. Tan juntos, ya no. Todavía existe amor, pero es algo complicado, difícil, quizá ha pasado a otro nivel, aun más distante que antes.
Se quizo reencontrar a sí mismo y parece que lo está haciendo. Yo me pierdo en mí misma cada vez más; analizándome, soy complicada toda yo.
Él se ha preocupado, de que hayamos creado una nueva vida. Yo sé que estoy embarazada, pero no se lo he dicho. Espero un bebé de poliestirerno que no vive en líquido amniótico, sino que flota en mis propias lágrimas. Un bebé que tiene su cara.
Ese es nuestro endeble vínculo de unicel, el cual durará hasta que mis lágrimas dejen de ser simple agua con sal.
al día siguiente no me sentí triste por lo que pasó, no sentí nada, me daba risa. pero ahora no sé que pasará. no sé y quizá no importe.
Tal vez lo mejor es dejar de pensar en el futuro y vivir más el presente.
Lo que sí he estado poniendo en práctica es dejar en paz el pasado ya de una vez!

******************
•La mal’hora
ninguno dijo
Disfruta de esas sensaciones porque son el resultado de vivir y hemos nacido para dejar huella y que nos la dejen.
30 Mayo 2006 | 11:19 AM