De hace un año (escrito encontrado en una vieja libreta)
12 de abril del 2005.
Anoche tuve un sueño. Un sueño extraño que no devela nada. Situado en un punto inverosímil que raya en lo ridículo, aún en esas condiciones pude encontrarlo. Ahí estaba él, mirándome con esa expresión que yo no alcanzaba a ver en medio de la poca luz que había.
Tomé un cuchillo y me partí el vientre, desde abajo hasta donde empiezan las costillas. Fui tan precisa que no dañé ninguún órgano. Me salió poca sangre, roja y más densa de lo normal.
Sentí cómo él clavó su mirada en aquella herida. A pesar de que no distinguía su rostro podía ver su mirada perpleja sobre mí. No dijo nada.
El cuchillo cayó sin hacer ruido, mientras él me seguía mirando; veía mi herida.
Sin decir nada, metí la mano derecha bajo mis costillas, por entre mis pulmones, hasta tocar mi corazón. Lo jalé y cedió de inmediato. Yo no sentía dolor, y él seguía mirándome sin decir nada.
Con cuidado arranqué mi corazón, que estaba limpio de venas y arterias. Era como el de un ave. Mi corazón era de pollo, la misma forma, pero más grande. Tenía poca sangre; de esa sangre roja y densa que mencioné antes. Mi corazón de ave latió un poco, tembló en la palma de mi mano.
Y él seguía ahí frente a mí sin decir palabra.
Le ofrecí mi corazón y extendió sus manos para recibirlo.
Después de que se lo entregué, no recuerdo nada más...

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•La mal’hora
Enemigo dijo
En mi post generalizaba un tanto, pero es que lo que veo es bastante general, por supuesto que se que algunos sudamericanos escriben perfectamente, simplemente me llaman la atención tantisimas faltas ortográficas.
En todo caso... no hay uno sin un fallo eh:
A pesar de que no ""sitinguía"" su rostro podía ver su mirada perpleja
Pero el tuyo se nota que es despiste.
13 Abril 2006 | 09:00 AM