Nada por nada...
Estos dos últimos días han sido... no sé como describirlos, no hay una palabra tan bonita; tan exacta, no sé qué escribir. pienso en algo y sólo se dibuja un gran sonrisa en mi rostro, pero palabras, nada.
poco más de 48 horas completas y seguidas juntos; tan cerca, respirando su aliento y sintiendo el calor que irradiaba, sintiendo que me abrasaba con sus abrazos.
Si me ofrecieran algo a cambio de estas horas, no aceptaría nada. Ni todo el dinero del mundo puede pagar esto; porque el amor es como la vida misma, no se le puede poner precio.
El dinero es papel o metal. Lo material, por más fuerte que se presuma que es, resulta muy endeble y se destruye fácil. Por lo contrario, un sentimiento puede durar décadas; abarcar millones de kilómetros de agua o tierra; soportar tempreaturas exageradas y no pasa nada. Ahí estará. Y si todo esto va más allá de un sentimiento, es difícil acabar con él en un instante y para siempre.
...pienso en todas las cosas que hemos pasado, y la gran sonrisa peligra en convertirse en lágrimas... de felicidad!

******************
•La mal’hora